El consulado francés emitió una nota diplomática urgente, en relación al rescate del cuerpo del ingeniero Dominique Leprince, quien desde el año 1,956 está desaparecido en la Cordillera Blanca, siendo una prioridad su búsqueda.
Desde la década de los 40 la ascensión a las cumbres ancashinas es un reto para alpinistas europeos, el Huascarán , Huandoy, Chopicalqui entre otros nevados de esta cordillera por su difícil ascenso y su gran belleza son naturalmente atractivos;no sólo de montañistas sino también de científicos.
El turismo de aventura era una pasión de Dominique, igual que su padre que perdió la vida en una escalada a Los Pirineos, su labor profesional en la Escuela de Ciencias de Paris y su inquietud genética por alcanzar las alturas hicieron que sea él; designado a acopiar información de la riqueza en los glaciares peruanos.
En esos años los matutinos informaban que Dominique y la cordada de andinistas huaracinos, habían desaparecido luego de una tormenta de hielo, sin embargo, posteriormente especulaban que los huaracinos, tendieron una trampa al extranjero. En mayo de 1,970 Anthony Megard yMarie Terray, alistan maletas y viajan al Perú, luego de dos días de estadía en Lima por vía terrestre.
Anthony describe las fechas probables de ascenso el año 1,956 y pérdida de Leprince presume que fue en el glaciar Huascarán. Junto con los porteadores diseñan la estrategia de búsqueda del desaparecido, preparan las acémilas, determinan los refugios, alistan los materiales y equipos. Planificaron en tres días la búsqueda, cualquier resultado adverso, no modificaría el tiempo planificado.
No es andinismo solitario que implica un placer ascender e integrarse con sensaciones verdaderas alejadas de las multitudes urbanas, sino con el silencio que ruge cuando la tormenta despierta. Esta es una búsqueda mas que turismo, Anthony estaba equivocado y los Alpes no es la cordillera Blanca.
Partieron de Mancos, hasta la planicie alta y llegaron a Musho en casi un día de camino, estableciéndose la base. Se organizaron dos cordadas una conformada por Pedro y Marie, la segunda por Guido y Anthony. -Se trata de una búsqueda, no es un ascenso-Dijo Guido Anthony era un alpinista por placer, aunque lo vinculaba su especialidad de la geología y los socavones. -Pero Marie?
El clima andino era pasivo y favorecía una búsqueda sin tropiezos en las partes bajas de la morrena, no había indicios de caída de riscos recientes. - En la nieve como en el desierto todo es igual. -Pensaba Pedro, echando un sorbo de alcohol. Antes del tracking, Marie se apartó de Pedro y orando una plegaria en su exquisito francés, mas allá Pedro, con un bucle en la cara izquierda guardaba la dulce coca -Asintió
En fila india de dos, con zanjadas largas Pedro guiaba esta cordada, luego de un trecho una ligera llovizna hizo que se detengan, aunque no se avizoraba un mal clima. Se percató quien iba con él era una mujer todavía muy joven, inexperta en caminatas de altura. Votre emplacement ... Votre emplacement (¡Su ubicación! su ubicación)
Ella intentó traducir el mensaje de Anthony, Pedro sonriendo socarronamente y viendo el cielo se guarecía en la blanca granítica. Por el pico Este las neblinas empezaron negrearse y descender, cubriendo los senderos, todavía no llegaban a la garganta que conducía al glaciar Raymondi, los porteadores saben que la garganta es tumba de muchos.
-Llevas tiempo escalando -Preguntó Marie en un masticado español, tomando agua de su cantimplora. Sí, desde muchacho, nací aquí; las montañas apasionan a toda mi familia. -Empecé ascendiendo al Huayhuash, la mas difícil, incluso mas que el Aconcagua. - Alguna vez escalaste una montaña.?- Aunque crees que soy débil, cumpliré con mi país- Dijo arreglándose sus botas.
En la otra cara del glaciar, Anthony y Guido después de la nevisca, siguieron cuesta arriba. Es nieve movediza, aléjate despacio-Dijo Guido a un asustado y preocupado Anthony. Con ayuda del bastón y la cuerda se alejó del pantano de hielo. La breve nevada en las cordilleras, se infiltra entre las fisuras nivosas, formando diminutas canaletas, el agua drena hacia las partes bajas y en los desniveles constituye pozas, los riscos casi cerraba el paso angosto -Saca y enciende la dinamita. -Este es un hueco, podría estar. Anthonhy sacó de la mochila mojada, el material explosivo y lo lanzó. ¡!Boom boom bomm ¡! El eco del estruendo sobresalto la caminata de Marie -Son ellos.?. Pedro tomó su vieja escopeta y asintió con la cabeza. El temblor en sus delgadas piernas delataba su temor, su fragilidad era evidente, contrariamente a su carácter y su belleza, desde el inicio confió en Pedro, un cholo fuerte y aguerrido criado en las blancas cumbres.
Al otro lado; ambos fueron enterrados por la nieve de la pendiente, sobreponiéndose rápidamente. La explosión había perforado una fosa casi vertical hacia el lado Sur del Huascarán. -Ahora hay que ingresar a la cueva.Bajaron unos metros, Guido tomo la iniciativa y haló a Anthony hacia adentro, caminaron unos pasos encontrando un fardo blanco, unas mochilas, balones de oxígeno y unas cuantas ampollas ¡Marie, Marie. !! Llamó por la radio, mientras Guido desenvolvía el fardo, encontrando a un hombre momificado. - No es quien buscamos, dijo tristemente. Guido reconoció el cadáver de Faustino Rojo, amigo suyo y uno de los primeros andinistas huaracinos en encimar al Huascarán, junto con los norteamericanos. ¿Faustino había sido el porteador del francés desaparecido? ¿Casi la misma fecha de desaparición? -A su mujer y su familia nunca le interesó la desaparición de Faustino, creía engañarme diciendo que había viajado a Paramonga o ciertamente desconocen hasta ahora su paradero, le dieron por muerto.
Bajaron al campamento antes que la cordada de Marie y Pedro, los ayudantes preparaban la carpa y los mates para el frío nocturno. -Marie me copias, llamaba Anthony, sin respuestas, el viento nival arreciaba y sacudía la carpa, los silbidos de las alturas cerraban el día friolento. Desde la pendiente a lo lejos ambos bajaban agotados Pedro sostenía por el brazo a Marie, ante el agotamiento excesivo de la caminata. Los ayudantes curaron las heridas en los pies de ella. -A este Faustino lo he encontrado en una cueva, duro como un hielo- No será que lo habrá desaparecido al francés, este cojudo era muy ambicioso hasta abigeo creo que era. - dijo tomando un sorbo de agua de cedrón.Pedro, nostálgico y apesadumbrado. Asintió ¿Lo llevamos a Huaraz, donde su familia.?-Cual de sus familias. jajaja- Dijo Guido.No, she.
Horas de caminata por las morrenas, con el peso de la mochila,los hombros parecen descolgarse, las zancadas cada vez son mas corta, la fatiga trasciende desde tu interior, tu pasión, a atrevimiento al riesgo, caminas entre bofedales y riscos gélidos, a veces el cóndor; te acompaña que podría; predecir una avalancha. El silencio de la nieve callada por millones de años hoy pretendes despertarla con tu obligada presencia. Marie que venció el mal de altura, ya era un buen inicio, o habrá sido el peor día de su vida.
Estaba por culminar el plazo de búsqueda, la noche anterior teñía de rojo y naranja las cumbres del Huascarán. Al fondo, entre la oscuridad latente, se percibían el Huandoy y Chacraraju imponentes en toda su verticalidad.
Ambas cordadas partieron para adentrarse en la preciada búsqueda.Desaparecieron los senderos de ayer, el frío se hace insoportable después de horas de caminata y empieza el ascenso vertical, para doblar las morrenas y la nieve del otro lado de la filosa quebrada, sortear riscos y grietas inestables los convierte en prisioneros de los blancos glaciares. En el primer collado; Pedro y Marie, descubrieron en una loma de hielo unas cruces, señal de algún entierro o punto de desaparición, no era una cresta, él empezó a excavar por el lado más bajo, Marie arreglándose las gafas tomaba algunas fotos de este hallazgo sin importancia, -Pásame la cuerda y con el piolet sujétate, voy a bajar. - Creo que la tierra se mueve?
El cielo se había negreado prontamente, el sismo precedió a una gran avalancha, que desconfiguró totalmente el paisaje cordillerano, y los buscadores desaparecieron bajo el hielo. En la pendiente; el desbastador movimiento telúrico descubrió el cuerpo momificado de Dominique, sin sus pertenencias. Mientras en Paris, Raymond era sentenciado a 10 años de prisión por ocultamiento de información reservada para el Estado francés.
El glaciar en la cordillera Blanca - Callejón de Huaylas-Perú
Los hermanos Yánac y otros pioneros del andinismo peruano
El Huascarán visto desde Pumacayán- Huaraz



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