jueves, 10 de octubre de 2024

FESTIVIDADES HUARACINAS - MES DE MAYO

Su látigo largo hecho de cuero de oveja ,resonaba circulando en el aire al contacto con el suelo; cada vez que le gritábamos..... !!Chihuaa  zaaapra negro jetonnnmnn....!!!, ante este golpe que explosionaba en nuestros oídos infantiles solo atinamos a correr. Él con gorra oscura de cuero, una máscara con barba y bigotes largos., y su jo.jo.jojojooo iba abriendo camino a la tropa de  huanquillas que danzaban en fila de dos, con plumas coloridas en la cabeza,atuendo blanco con cintas coloridas que colgaban en cruz sobre los hombros ,una espada en una mano y un broquel de madera en la otra, el elemento  cortante y el broquel friccionaban con fuerza guerrera como si fueran enfrentar al demonio y sus huestes. Atados a sus piernas colgaban sonajillas metalicas que ritmiaba  con el jo,jo jojojo  del Chihua.

Ahora, en un vaivén de ida y vuelta , en fila de a dos , daban vueltas  y vueltas al compás del pincullo y la roncadora, armonizando con su danza musical las elegías duales ante el Santo Patron de la Soledad o la arremetida de los Apus a la inocente Killa (Luna),que cada mayo como un pacto recorrían  las estrechas calles de Huaraz, desparramando con su jo..jo joojoj.en su arte mítico.

Ya en la plazuela los familiares de la tropa, ayudaban al descanso esperando la adoración al Santísimo,no solo ellos, sino los shachas, con atuendos blancos y bandas coloridas  cruzadas con espejuelos en el pecho, montera de plumas sobre la cabeza y  peluca, máscara traslucida de malla,un delantal  en la cintura, las shacapas o cascabeles en  ambas pantorrillas, que suenan shaac shac shac de ahí su nombre. El campero orienta a la cuadrilla de la danza ritual agrarista, son acompañados por los chiskas, cajas y el violinista.

En las noches, los  "cuetes" se elevaban desde la diestra mano del cuetero, con cigarro inka encendia uno a uno,los carricillos con pólvora y con  un swing  y boom..boom  retumbaba en el oscuro  cielo y que las avellanas las  coloreaban.

 "La rueda "esplendor de la pirotecnia ,con sus chispas circulares y su swing  empezaba a dar vueltas para nuestra alegría, cubierto nuestras cabezas disfrutábamos como un torbellino al interior de las "ruedas" brillantes; que esparcían sus pólvoras quemantes alrededor, aunque nuestras ropas eran presa de geométrica  candela fulgurante. Para ello, yo siempre usaba la misma casaca chamuscada

Mi madre sabía cuando vestía la chamuscada, y mis desapariciones nocturnas repentinas ,tenía una cita con la rueda, el fuego, la fiesta y el jolgorio infantil.

Los atahualpas grupo de danzantes venían desde Paramonga, al estilo de los nativos norteamericanos con atuendo de los pieles rojas, cherokees,o tal vez navajos, con plumajes desde la cabeza hasta los talones, incluso sus calzados eran una copia fiel de los siox. Aunque el nombre era del último inca, presuponiendo una odiosa mixtura. Después de la octava y la quema del castillo en la Plazuela de la Soledad, los danzantes cumplidores de su fé, retornaban a sus lugares de origen. Nuestra algarabía infantil había culminado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL LOCO JALISCO

  En el Huaraz de los años sesenta, cuando la ciudad todavía olía a eucalipto y a polvo recién barrido, apareció él. Nadie supo nunca su nom...